15 de Diciembre
“Ven EspĂritu Santo.
Eres llama de fuego que se eleva siempre mĂĄs alto, que asciende vigorosa hasta los cielos.
Ven, no me dejes postrado en la frĂa miseria, en la mediocre chatura. Ven a elevarme siempre mĂĄs, para que me entregue en las pequeñeces de cada dĂa con un sentido cada vez mĂĄs sublime.
Ven EspĂritu Santo.
Eres rocĂo suave y constante, que va penetrando lentamente, pero que poco a poco va llegando a lo mĂĄs profundo, a lo mĂĄs secreto, a lo mĂĄs escondido, a cada rincĂłn de mi ser.
Ven, y transfórmalo todo, baña, limpia y fecunda con tu agua de vida toda mi existencia, sin dejar nada fuera de tu acción santificadora.
Ven, EspĂritu Santo.
Eres viento que impulsa, que arrastra con suavidad, pero con firmeza, que lanza hacia el futuro desconocido.
Ven, y no permitas que me frustre, anclado en las cosas de siempre, incapaz de avanzar, temeroso ante todo lo nuevo, encerrado en mi comodidad. Te doy permiso, arråncame de mi mundo pequeño, y llévame donde quieras.
Ven EspĂritu Santo, para que aprenda a vivir una vez mĂĄs.
AmĂ©n.”
#EditorialClaretiana
Enviado desde mi iPhone=
