Queridos contemporáneos.

0
293

POR: EMPERATRIZ ECHEVERRY ARENAS

Estamos en una edad maravillosa, no tenemos que madrugar para ir a estudiar, a trabajar, ni pedir permiso y dar explicaciones, recibimos la pensión, podemos darnos muchos gustos y comprar lo que nos gusta, no tenemos obligaciones, ni que cumplir horario para entrar y salir de casa, no dependemos de nadie, somos afortunados, bendecidos y privilegiados.

La vida es hermosa, cada día es un regalo, una bendición y una oportunidad para servir y ser mejores.

Somos inteligentes, nuestro cerebro está sobrecargado de tanto conocimiento, tenemos muchos documentos acumulados, nuestro disco duro está lleno de carpetas, tendremos que empezar a organizar, a borrar y archivar.

Nuestro cerebro ha acumulado demasiada información, por eso a veces olvidamos muchas cosas, pero esto nos obliga a estar activos, atentos y ocupados.

Mientras seamos autónomos, así tengamos quebrantos de salud hay que sentirnos bien, ser agradables, amables, preocuparnos por nuestra presentación personal, comer saludable, beber mucha agua, caminar, escuchar música, leer, bailar, viajar si nos gusta, compartir con quienes amamos, reír, abrazar, estar tranquilos y en armonía, el país está mal, pero hay que dejar todo en manos de Dios.

Debemos disfrutar nuestra edad, vivir con dignidad, aceptar que todos envejecemos, que la juventud ya pasó, que esta etapa de la vida es maravillosa, hay que olvidar los malos momentos, aprender la lección, la adversidad, las pérdidas, las enfermedades nos hacen fuertes, los resentimientos no son buenos, debemos alejar de nuestro lado todo lo que nos causa dolor, e ignorar los que no nos quieren.

Debemos dedicar más tiempo a quienes amamos, rodearnos de gente positiva, generosa, simpática, y alegre.

Vivamos el presente con agradecimiento, tengamos pensamientos hermosos, no seamos tan duros con nosotros mismos, perdonémonos, aceptémonos como somos, disfrutemos lo que tenemos, amemos la naturaleza, respetemos los animales, seamos cívicos, expresemos lo que sintamos, no nos privemos de lo que nos gusta y nos hace felices, nada nos llevaremos, nada nos pertenece, cuando nos toque irnos hacía la eternidad todo será repartido y otros serán los dueños de lo que tanto cuidamos.

Es hora de pensar en nosotros, de descansar cuando queramos, de dormir plácidamente, de recibir el sol, de hacernos los controles, no esperar estar enfermos, siempre somos aplazando todo, asistimos a los entierros de familiares y amigos pero se nos olvida que también estamos haciendo la fila.

Así veamos el país al revés, y el mundo en un caos, no podemos perder la esperanza.

Dios está de nuestro lado, Él nos ama, siempre nos ha protegido.

Por eso y por mucho más, los invito a que nos queramos mucho.

Un abrazo gigante.

Emperatriz.

PERSONAS MÁGICAS.

Las personas mágicas existen, aparecen en nuestra vida de la nada… Son aquellas personas que saben ganarse nuestra confianza rápido y de forma inesperada cualquier día llegan a nuestra vida, y sin pensarlo fluye una conversación donde se habla de todo, de alegrías, tristezas, experiencias, penas, heridas y desengaños, cuando nos damos cuenta ya le hemos hablado hasta de nuestro gato, de los lugares preferidos… y es bonito ese encuentro, así son las personas mágicas, en cuestión de segundos se meten en nuestro mundo, hacen lo que otros no han logrado en años.

Entran a nuestro universo y están ahí, llegan para escucharnos, para regalarnos un poco de magia, para darnos un aire más liviano, llegan para brindarnos su amistad sincera e incondicional, nos extienden su mano, llegan para abrazarnos, para alegrarnos la existencia, llegan para quedarse.

Por eso esas personas hermosas y mágicas que forman parte de nuestra historia, debemos cuidarlas, respetarlas y. conservarlas.

Te deseo siempre lo bueno, lo sano, lo bello

Dios te bendiga.

Emperatriz

DEBEMOS PERDONAR Y PERDONARNOS, para vivir en Paz y para ser felices.

Perdonar a nuestros padres porque en cada lágrima que derramamos por sus castigos, en otros casos por su abandono, nos enseñaron y aprendimos a ser fuertes, independientes, a afrontar con valentía cada desafío, a comprender que los errores y las malas decisiones no nos hacen malas personas.

Perdonar a la pareja, todos nos equivocamos, unos más, otros menos, cuando hay ruptura ser amables pues algo bueno vimos en esa persona de quien nos enamoramos inicialmente.

Perdonar a esas personas con quienes nos tocó transitar alguna vez, y nos dejaron recuerdos amargos, de ellos aprendimos que somos diferentes, que en la vida siempre habrá obstáculos, que en ese carrusel de subir y de bajar también encontramos personas buenas, maravillosas y especiales.

Perdonar a nuestros hijos, a veces sus rabietas, recordar que también fuimos jóvenes, cada época es diferente, que no tienen porque pensar y ser como nosotros, respetar sus gustos y forma de pensar, sus ausencias nos enseñan que hay que dejar ir, que los apegos no son buenos, que no nos pertenecen, que solo fuimos el conducto para ellos nacer.

Pero sobre todo perdonarnos por el sobrepeso de no ser la hija, la esposa, la madre, la amiga perfecta, por todas las veces que nos venció el miedo, por los errores, de no ser por ellos no seríamos lo que somos, únicos y especiales.

Nuestra historia es única, irrepetible y maravillosa, y aunque no lo creamos todo ocurre para dejarnos una enseñanza, un aprendizaje para ser mejores.

La creación que Dios nos ha dado es perfecta, todo depende de nosotros, debemos conservarla, amarla, respetarla y cuidarla.

La vida hay que vivirla con intensidad, con gratitud, con amor, y a plenitud, es un regalo, es una bendición y es un presente.

Abrazos.

Emperatriz.

Enviado desde mi iPhone