“El hombre y la mujer de hoy, se vuelve más interesado en los reflejos que en la realidad.“
POR LUIS FERNANDO PÉREZ ROJAS
Me pregunto si has observado esto o no: Que el hombre y la mujer es el único animal que realiza su dibujo, su propio dibujo. Ningún otro animal ha hecho eso nunca. No solo dibuja su propio dibujo, se coloca delante del espejo, se contempla en el espejo reflejado. No solo eso; se coloca delante del espejo, mira a su reflejo y se mira a sí mismo contemplando su reflejo, etc. Por eso surge la afectación. Por eso nace el ego. Por eso el hombre y la mujer se vuelven más interesados en los reflejos que en la realidad.
¡Observa tu propia mente! Te interesa más una foto pornográfica que una mujer real. Las imágenes tienen un enorme poder sobre la mente humana; por tanto, el hombre y la mujer viven en una ficción. Y el autoconocimiento no es posible en la ficción. Tienes que interesarte más en lo real que en lo reflejado. Hay que romper los espejos. Tienes que volver a casa en navidad; de lo contrario, te vas alejando cada vez más de ti mismo.
Este interés en los reflejos, las ficciones, los sueños, los pensamientos, las imágenes, es la causa básica de que un hombre o mujer no se pueda conocer a sí mismo. No está interesado o interesada en sí mismo en absoluto. Están más interesados en la opinión de los demás, en lo que ellos piensan sobre él o ella. Eso es, una vez más, un espejo. Estas constantemente preocupado o preocupada por lo que piensa la gente sobre ti. No te preocupa en absoluto quien eres -esa no es una verdadera búsqueda- sino lo que la gente piensa que eres. Así que no haces otra cosa que adornarte a ti mismo. Tu moralidad, tu virtud, no es sino un adorno para que puedas parecer maravilloso o maravillosa, bueno o buena, justo o justa, religioso o religiosa a los ojos de los demás. Pero eso supone una gran pérdida.
El hecho de que la gente piense que eres religioso o religiosa no te hace religioso o religiosa. El hecho de que la gente piense que eres feliz, no te hace feliz. Y una vez que estés en el mal camino, puedes desperdiciar toda tu vida.
Interésate más en ser feliz que en ser considerado o considerada feliz. Interésate más en ser bello o bella que en que te consideren bello o bella, porque las consideraciones no pueden satisfacer tu sed, las consideraciones no pueden satisfacer tu hambre. Lo importante no es si la gente piensa que están bien alimentados o no; no puedes engañar a tu cuerpo. Hace falta comida auténtica, no valen las fotos de comida.
Hace falta agua auténtica, no valen fotos de agua, formulas de agua. H2O no puede apagar tu sed. Una vez que entiendas esto, comienza el descubrimiento, entonces estás buscando tu propia felicidad y la que deseas a todos en navidad.
Obsérvate a ti mismo. Te descubrirás a ti mismo in fraganti muchas veces al día pensando en ficciones en vez de la realidad. Mirar al espejo y pensar que te estas viendo a ti mismo es una de las cosas más absurdas. El rostro reflejado no es tu rostro; solo es la superficie; solo es la periferia. Ningún espejo puede reflejar tu centro. Y la circunferencia no eres tú. La circunferencia cambia a cada momento; fluctúa.
¿Por qué te atrae tanto la forma? ¿Por qué no te atrae lo real? El hombre y la mujer que está buscando el yo, que se ha interesado por el autoconocimiento, no hace más que romper los espejos. No sonríen porque la gente los este observando y la sonrisa les dará una buena impresión de él o ella, sonríe cuando lo siente. Su sonrisa es auténtica. No depende de las personas, no depende de los espectadores. Vive su vida. No está intentando convencer siempre a la audiencia de que “Soy esto y aquello”.
Recuerda: Las personas que están demasiado preocupadas por convencer a los demás son personas vacías, por dentro están huecas. No tienen nada auténtico. De lo contrario, el deseo desaparecería. Si eres un hombre o mujer feliz, eres un hombre o mujer feliz y no piensas en ello, no piensas en que tiene que verse reflejado en los ojos de los demás. No vas por ahí recogiendo opiniones. Sea cual sea la identidad que piensas que tienes, analízala y verás que hay miles de personas que han dicho cosas sobre ti y que tú has recolectado todas esas cosas.
Una cosa que dijo tu madre, otra que dijo tu padre, tu hermano, tus amigos, la sociedad, y tú has reunido todo eso. Evidentemente, va a ser contradictorio porque son muchas personas, muchos espejos. Tu identidad es autocontradictoria. No puedes denominarla un yo, porque el yo solo es posible cuando has dejado de vivir en contradicción. Pero para eso, tienes que dirigirte hacia el interior. El primer paso del entendimiento es que tu ser ya está esperándote en tu interior. No necesitas mirar en los ojos de nadie.
¡No creas en los espejos, cree en la realidad!
LUIS FERNANDO PÉREZ ROJAS Medellín, diciembre 20 de 2025

