¡Colombia exige hombres y mujeres en el servicio público, capaces de ser garantes de la honestidad, la integridad y la rectitud en los manejos de la contratación pública
POR LUIS FERNANDO PÉREZ ROJAS
El Estado colombiano cada día realiza menos actividades de manera directa, y cada día tienden a hacer más contratación para la obtención de bienes y servicios, con miras a lograr los fines que los ciudadanos les han encomendado, a través de la constitución nacional, las leyes y los mandatos impuestos a los servidores públicos de elección popular.
Dicha contratación es una modalidad de gestión que ejecuta capacidades y proporciones crecientes de los presupuestos públicos, es decir, del ahorro colectivo de las sociedades y los Estados contemporáneos. Así mismo, la contratación estatal fuera de la finalidad evidente de obtener bienes y servicios, cuenta con unas finalidades adicionales consistentes en dar la oportunidad a los particulares de trabajar con los recursos públicos, así como en incidir en la economía.
Así mismo, la contratación estatal, fuera de la finalidad evidente de obtener bienes y servicios, cuenta con unas finalidades adicionales, consistentes en dar la oportunidad a los particulares de trabajar con los recursos públicos, así como el incidir en la economía.
Por otra parte, la actividad contractual del Estado es objeto de operaciones corruptas que afectan no sólo el dinero público y al derecho a competir en condiciones de probidad de los interesados, sino también a los derechos de los ciudadanos que se pretenden satisfacer con el cumplimiento de los contratos, la cantidad y la calidad de lo contratado, la competitividad del sector privado, la generación de empleo formal, la confianza entre empresarios, la credibilidad de las instituciones y, por esa misma vía, hasta la democracia misma.
Tal corrupción en la contratación estatal es compleja, pues en ella intervienen distintos sistemas de regulación del comportamiento como lo son el jurídico, el cultural y el moral. La corrupción en la contratación es compleja, porque confluyen actores del Estado, del sector privado y ciudadano. La corrupción en la contratación es compleja, también, porque debe atenderse dinámicamente en el tiempo, es decir, en tres momentos: De manera preventiva, en tiempo real para su detección y una vez producida, para perseguirla y sancionarla. Además de ser compleja la corrupción se sofistica de manera permanente. Por ello es pertinente que la lucha contra ese ataque a la sociedad y al Estado no se permita desfallecer en ningún momento.
Se debe añadir que los corruptos diseñan sus operaciones de manera integral, de modo que el Estado debe realizar un especial esfuerzo de coordinación de todas las competencias que residen en las distintas ramas y órganos, y los gobiernos deben articular no sólo las acciones de sus entidades sino también, y de manera prioritaria, los diagnósticos.
Así mismo, han descubierto nuevas modalidades de corrupción en la contratación, así como debilidades, vacíos, deficiencias y fallas protuberantes, que generaron condiciones propicias para la trampa, tanto para acceder a los contratos como para llegar a la etapa de su ejecución. Estos insumos han servido para concebir y poner en marcha propuestas para luchar contra ese detestable modo de apropiarse del interés público, incluso, desde el momento en que se desarrollan las campañas para acceder a los cargos del Estado por elección popular o por nombramiento.
La impunidad frente a la corrupción tiene una enorme potencia pedagógica. Por ello, es necesario que el Estado genere confianza en su pueblo, produciendo resultados de justicia de manera permanente y obrando coherentemente, pues sólo así contará con la suficiente autoridad moral como para convocar a los ciudadanos a dar una batalla conjunta.
En todo caso, si el Estado colombiano resulta ser inferior frente al reto que plantea la corrupción, siempre queda la posibilidad de que serán los ciudadanos quienes se indignen, denuncien, corrijan, propongan, se articulen y actúen para avanzar de manera más efectiva y ética.
¡Colombia exige hombres y mujeres en el servicio público, capaces de ser garantes de la honestidad, la integridad y la rectitud en los manejos de la contratación pública
del Estado!
LUIS FERNANDO PÉREZ ROJAS Medellín, noviembre 9 de 2025

