POR EMPERATRIZ ECHEVERRY ARENAS

Envigado, julio 5/2.024.

Todos tenemos un pasado, y no soy la excepción, de cuando en cuando le permito a mi memoria recorrerlo, para reconocer todo lo que he logrado, ver sueños realizados, situaciones difíciles superadas, y enfermedades que están bajo control; me gusta evocar con lujos y detalles aquel pasado hermoso, apasionado y loco, que lleno de alegría, tristeza y mil enojos aún cada que quiero lo vuelvo a revivir.

Recuerdo mis amigos, esos viejos amores, las grandes aventuras llenas de fantasía de dicha y de placer, esos gratos momentos vividos sin aprietos, con personas hermosas que nunca olvidaré.

De todo este relato tal vez no volvería a repetir aquello que no fue lo mejor, no quiero recordar esas palabras necias que me hicieron llorar, que aún están grabadas muy dentro de mi alma, que están allí escondidas igual que esas acciones que quedaron tatuadas en cada partecita de mi badana piel.

No quiero, ni pretendo verme como víctima igual soy la culpable porque lo permití.

Nadie sabe las cargas, ni de los sufrimientos que llevan las personas guardados y escondidos dentro de su coraza, nadie sabe quien ronda en cada pensamiento, en cada corazón, sólo lo sabe Dios; porque todos guardamos muy dentro de nosotros, un buen o mal recuerdo que solo forma parte de nuestro propio ser, para algunos serán decepciones y rabias, para mi solo ha sido una experiencia más de todo lo vivido.

Reconozco mis logros, reconozco quien soy, hasta donde he llegado, me reconozco al fin, me mantengo de pie pese a muchas caídas, admito algunas veces fue muy dificultoso poderme levantar.

Sigo dejando entrar el sol por mi ventana, aceptando lo bueno… siendo mi prioridad, sigo soltando todas aquellas ataduras, igual que esas migajas que siguen en mis dedos, sigo abriendo mis brazos me gusta la ternura, porque soy solo amor, busco solo lo bueno que quiero y me merezco.

No soy ese pasado, no soy ese futuro, que aún no me ha llegado, que no me reconoce y que no reconozco, soy solo mi presente, soy la mujer madura llena de placidez, que acepta sus errores, su cuerpo como es, con todas sus arrugas y con la mente abierta, lúcida y transparente, que sabe lo que quiere que vive intensamente, que por fin aprendió que hay dejar salir todas las amarguras, y dejar a un lado lo que causa dolor, pero dejando siempre ajustada la puerta, por si de pronto un día, decido regresar, y si por necesito aquella mano amiga, que quiero yo apretar.

Dejo atrás, esos recuerdos malos, ese cuerpo delgado, esa piel tersa y suave, aquel cabello hermoso, sedoso y abundante, esos dientes brillantes,… dejo también atrás toda mi intrepidez, todo mi atrevimiento, toda esa osadía que me hizo tan valiente.

Hoy solo quiero paz, amor y mucha dicha. Ahora me pregunto. Con quién me quedaría ?… Me quedo con las dos porque son una sola, porque son esa esencia,
esa naturaleza, esa existencia pura que forma un solo ser llamado EMPERATRIZ.

No soy todo lo fácil, ni tampoco difícil, no soy pura alegría ni tampoco tristeza, recojo con dulzón mis lágrimas, y cuitas y transformó mi rostro con una amplia sonrisa sincera y exquisita que llena un corazón.

Será para mí todo, lo bonito, lo sano, lo tierno, lo benigno y todo lo clemente, porque soy esa luz que alumbra mi existir, con o sin traspié, yo siempre me amaré, porque soy el reflejo, el fulgor, el destello, de ese “SER”, majestuoso, resplandoroso y bello, que todo lo creo, que para es mi Dios.

Emperatriz Echeverry A.

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