Por: LUIS CARLOS GAVIRIA ECHAVARRÍA
Desde el pasado miércoles 3 de diciembre, la Empresa de Servicios Públicos de Andes anunció la suspensión del servicio de acueducto para aproximadamente el 95% del municipio, argumentando que se debía al lavado y mantenimiento de los tanques de almacenamiento. Una tarea rutinaria, necesaria y usualmente programada.
Sin embargo, lo que debía ser un procedimiento técnico normal terminó convirtiéndose en dos días completos sin agua —jueves y viernes— afectando hogares, comercios, instituciones y, ante todo, la calidad de vida de miles de andinos.
Y mientras la versión oficial habla de mantenimiento, en las calles, los grupos de WhatsApp y las redes sociales circula otra historia, una mucho más preocupante y que exige claridad inmediata.
LA VERSIÓN QUE CIRCULA ENTRE LA GENTE
En redes sociales se difundió el mensaje que aparece en la imagen: ciudadanos aseguran que la suspensión del servicio no habría sido causada por el mantenimiento, sino por un presunto daño ocasionado mientras —según afirman— se realizaba una obra particular, ajena a la operación normal del acueducto.
Según esa versión, una intervención relacionada con un predio privado habría generado el daño que dejó a medio municipio sin agua. Aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente, el simple hecho de que esté circulando de manera tan amplia indica algo preocupante:
LA COMUNIDAD YA NO CONFÍA PLENAMENTE EN LAS EXPLICACIONES INSTITUCIONALES.
CUANDO FALTA EL AGUA… Y TAMBIÉN LA TRANSPARENCIA
Independientemente de cuál sea la causa real, lo que sí es evidente es que:
- La suspensión superó el tiempo inicialmente previsto.
- La comunicación con la comunidad ha sido insuficiente.
- No se explicó de manera detallada el alcance del mantenimiento.
- No se atendieron oportunamente las inquietudes ciudadanas.
- Se dejó a miles de personas improvisando para conseguir agua, sin planes de contingencia visibles.
No es la primera vez que en Andes la comunidad siente que recibe información incompleta o a medias. Por eso, cualquier silencio, demora o versión escueta abre la puerta a la especulación, y cuando eso ocurre, la responsabilidad recae en quienes deberían comunicar con absoluta transparencia.
LO QUE ANDES NECESITA HOY
Más que un señalamiento, este es un llamado:
1. A la Empresa de Servicios Públicos de Andes
Para que entregue a la comunidad un informe claro, completo y verificable sobre:
- Qué trabajos se realizaron realmente.
- Si existió o no algún daño adicional.
- Por qué la suspensión tomó más tiempo del programado.
- Qué medidas se aplicarán para evitar que algo similar vuelva a ocurrir.
2. A las autoridades municipales
Para que cumplan su deber de vigilancia y garanticen que el servicio público esencial del agua se maneje con rigor técnico, responsabilidad y respeto hacia la comunidad.
3. A la ciudadanía
Para que siga exigiendo información veraz, pero sin caer en la desinformación ni en señalamientos que no puedan demostrarse.
El agua no es un favor.
No es un privilegio.
Es un derecho fundamental.
Y cuando un municipio entero se queda sin este recurso básico, lo mínimo que merece la gente es LA VERDAD COMPLETA.
