martes, diciembre 7, 2021
Inicio Interés General LA DEMOCRACIA CUANDO CONVIENE

LA DEMOCRACIA CUANDO CONVIENE

0
212

Reflexiones desde Rectoría: La democracia cuando conviene

Isócrates en el año 350 antes de Cristo hizo una reflexión, que pese al tiempo transcurrido, parece una descripción precisa de la realidad que vivimos hoy. Decía el orador griego lo siguiente: “Nuestra democracia se autodestruye porque ha abusado del derecho de igualdad y del derecho de libertad, porque ha enseñado al ciudadano a considerar la impertinencia como un derecho, el no respeto de las leyes como libertad, la imprudencia en las palabras como igualdad y la anarquía como felicidad.”

Y es que nuestra sociedad se ha dejado llevar por orientadores de opinión que son cooptados por determinados intereses o ideologías, para los cuales lo único válido, permisible y plausible, es lo que ellos imponen como dogmas. A fuerza nos quieren obligar a ver las realidades como convienen a sus propósitos. Lo que es bueno hecho por algunos, es reprochable si lo hacen otros. Si unos atacan y destruyen, es porque defienden el derecho a la protesta; si otros se defienden y tratan de controlar las turbas, son simplemente violadores de los derechos humanos.

Así ninguna democracia puede resistir el juicio de la historia. Más bien se condena a si misma a aceptar que toda mayoría que decida, es relativa. Los tribunales inquisidores que se han conformado desde las redes sociales y algunos medios de comunicación masiva, son los encargados de imponer su razón en medio de la manifiesta sinrazón.

Ya ni las imágenes que registran miles de cámaras instaladas en todos los rincones de ciudades y pueblos, son suficiente prueba para determinar la responsabilidad de los hechos. Los que se han apoderado abusivamente de la verdad, se encargan de determinar a través de la fórmula de condenar sin juzgar, si las imágenes son verídicas o por un rara coincidencia del destino, obedecen a un montaje en contra de los indefensos delincuentes que se abrogaron el derecho a sembrar la tranquilidad o intranquilidad de todos, cuando ellos lo determinan.

Acabar con la honra de los demás para debilitarlo como contraparte, es la mejor manera de imponer la ofensa sobre los argumentos. Otro filósofo griego, Diógenes de Sinope, decía que “El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe.” En esta democracia fluctuante en la que vivimos, al impostor se le defienden sus derechos y al auténtico se le cuestionan y se le condenan sus creencias. En este cruce de calles, pareciera que solo hay posibilidad de girar a la izquierda o a la derecha, y que seguir de frente, es cometer la más grave de las contravenciones.

El político socialista español Rafael Simancas, dice en un artículo publicado en enero de 2021, que: “la democracia tiene muchos enemigos, ya sea por motivaciones ideológicas o en defensa de intereses poderosos. A veces, el mayor adversario reside en la desidia, el aburrimiento o la ceguera de quienes están llamados a su defensa. Los populismos, las polarizaciones excesivas, las corruptelas, las ineficiencias, también son adversarios temibles.”

La democracia no puede convertirse en la excusa de muchos gobernantes con alma de fascistas, que apelando a ella se hacen elegir por las mayorías, para luego aplastarlas, imponer sus decisiones y perpetuarse en el poder. Pero tampoco puede ser la trinchera de quienes la utilizan solo para defender sus propios derechos y creencias en detrimento de los derechos y creencias de los demás.

Los caminos cortos que suelen elegir algunos para instalarse en el poder, están mediados por una manipulación artera de la democracia. Por una interpretación caprichosa de lo que significa el gobierno de las mayorías y para ello recurren a una representatividad de la sociedad que nadie les ha dado. Algunos “líderes” aparecidos de la nada, asumen la vocería de miles de personas que ni siquiera saben de su existencia. Esos son unos impostores, que han hecho de la anarquía una forma de vida.

Thomas Hobbes, decía que: “…los impostores no necesitan estudiar mucho las causas naturales, sino que les basta con servirse de la común ignorancia, estupidez y superstición de la humanidad…”

Libardo Álvarez Lopera
Rector

TEXTOS Y FOTOS TOMADOS DE LAS REDES SOCIALES – WHATSAPP